Humanidades Digitales una filosofía de la transparencia.

Aún da sus primeros pasos por el mundo del conocimiento, pero como el arroyo, que se hace río, luego torrente poderoso, hasta que se abre al mar, el proyecto Humanidades Digitales y Ciencias de la Información (HDCI Cuba), avanza como una apuesta académica por la cooperación, el acceso abierto y la transparencia en el complejo y apasionante escenario de la cultura digital.

Liderado por un entusiasta equipo de profesores y estudiantes de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana (UH), HDCI Cuba es el primer proyecto académico del país que se propone abordar, desde los principios de las Humanidades Digitales, la creación de recursos de información, la gestión de datos abiertos y enlazados, así como aspectos multiculturales de la información en el ámbito público, los gremios profesionales y la academia de Ciencias de la Información (CI) en Cuba.

Pero, ¿a qué llamamos Humanidades Digitales (HHDD)? Con tal denominación se conoce a un campo interdisciplinar que surge en 2010, en virtud de los cambios producidos por la generalización de las tecnologías digitales, y en el cual convergen postulados de las Ciencias de la Computación y de las Ciencias Sociales y Humanas. Comprende diversas teorías, métodos, herramientas, valores y prácticas que permiten tratar los recursos de la memoria social y cultural de la humanidad, y se expresa pragmáticamente en laboratorios de I+D+i (Investigación-Desarrollo-Innovación) y en programas de formación.

“Lo que se anhela es transversalizar la filosofía de las Humanidades Digitales al campo de las Ciencias de la Información y asumirlas como componente imprescindible de cualquier producto, servicio o escenario de innovación en el área informacional”, refiere la directora del proyecto, doctora Ania Rosa Hernández Quintana.

Imagen de una portada de la revista Pulgarcito. El catálogo de datos enlazado a la publicación garantiza el acceso abierto y gratuito a la colección en imágenes y en formato PDF en Internet, gracias al uso del Marco Internacional de Interoperabilidad de Imagen (IIIF).

Génesis

Corría el año 2016 cuando llegan a Cuba dos de las más reconocidas investigadoras de las Humanidades Digitales, la argentina Jimena del Río Riande y la española Elena González Blanco. Coincidiendo con esta visita da inicio el proyecto, el cual se instituye en 2017.

Sus protagonistas definieron los intereses de investigación y acordaron que el perfil académico debía considerar también resultados prácticos. Con esa idea se elaboraron las primeras tesis exploratorias acerca del tema, las cuales indagaron sobre la actividad profesional y el currículo en Humanidades Digitales a nivel internacional.

En una de ellas, la entonces estudiante Lisandra Otero Borges identificó cuáles podrían ser los contenidos fundamentales de Humanidades Digitales en la enseñanza de Ciencias de la Información, investigación premiada en el Fórum Científico-Estudiantil del curso 2016–2017 y sobre la que fueron publicados dos artículos científicos.

En otra tesis se elaboró el catálogo Linked Data de la revista Pulgarcito, una importante aunque desconocida publicación infantil cubana que data de 1919 y 1920, la cual incluía desde cuentos de hadas y relatos de carácter histórico hasta pinturas y fotografías de niños.

Según el informe de Licenciatura en Ciencias de las Información de Luis Miguel Rondón Díaz, las Humanidades Digitales contribuyen a representar información digitalizada mediante tecnologías que rompen con los estereotipos de las investigaciones científicas.

Así, Pulgarcito fue restaurada digitalmente a través del Marco Internacional de Interoperabilidad de Imagen (IIIF), tecnología que soporta imágenes en cualquier formato en ambiente digital. El acceso de forma gratuita en Internet a la colección completa en formato PDF fue solucionado desde el enfoque de las Humanidades Digitales como infraestructura y contribuye a la preservación del impreso.

Además, en poco más de un año de existencia, HDCI Cuba colaboró en la realización una monografía dedicada al desarrollo local y de un libro digital, auspiciado por Cuba Literaria, en el que se presentan los resultados, no solo de las tesis comentadas, sino de otras que permitieron conocer las formas de institucionalización de las Humanidades Digitales, elaborar las bases para el diseño de una aplicación móvil destinada a la enseñanza de las Ciencias de las Información y proponer una taxonomía para el control de términos de Humanidades Digitales en las CI.

“En este primer año de trabajo ha sido muy importante comunicar nuestra existencia, colegiar aliados, incentivar, participar en congresos nacionales e internacionales y en otras acciones para aprender y pensar cómo debemos hacer coincidir los intereses de las HHDD con las demandas de investigación en nuestro país”, confirma la Máster en Ciencias y gestora de HDCI Cuba, Sulema Rodríguez Roche, quien acaba de concluir una estancia de investigación en el Laboratorio de Innovación de Humanidades Digitales de la Universidad de Educación a Distancia, en España.

En el camino de la innovación social

El contexto cubano apunta positivamente a la informatización de la sociedad. Si un espacio académico ha sido pionero en el pensamiento sobre las relaciones entre tecnología, información y sociedad, es la Facultad de Comunicación de la UH, afirma Rodríguez Roche.

“La especialidad de Ciencias de la Información reconoce el impacto cultural de las tecnologías en los procesos de gestión de información y el nuevo plan de estudios ofrece un escenario propicio para promover buenas prácticas profesionales, brindar entrenamientos, asesorías y fortalecer la formación tecnológica”, añade.

Pensar y hacer Humanidades Digitales en Cuba implica adecuar los marcos académicos, de investigación y profesionales al contexto infotecnológico y cultural, para apoyar la innovación social desde las expectativas del Plan Nacional de Desarrollo hasta el 2020. La transversalización de estos saberes es otra de las alternativas para confirmar la madurez de las Ciencias de la Información en el país.

“Los estudios artísticos y literarios, la observación del discurso político o el procesamiento de imágenes, podían efectuarse independientemente de estas tecnologías hasta hace relativamente poco tiempo, pero hoy cualquier análisis textual o discursivo, así como la gestión de las multiplataformas de la información dependen en buena medida del uso de programas altamente competentes que abren un mundo de posibilidades analíticas por la diversidad de datos que posibilitan levantar, vincular y visualizar”, ejemplifica Ania Rosa Hernández Quintana.

Y concluye: “La investigación social en el siglo XXI es poliédrica y cabe repensar su multidimensionalidad también desde las convergencias que proponen las Humanidades Digitales”.

Foto de familia de los integrantes del proyecto de Humanidades Digitales/Cuba durante la Feria Internacional del Libro 2018. (Cortesía de Sulema Rodríguez Roche)

“Cuando se va a una biblioteca tradicional uno dice: puedo escoger este libro, esta obra de determinado autor y esta edición. Con el impacto de las HHDD y las técnicas de edición digital, por ejemplo, uno logra ese algoritmo para múltiples ediciones de varios autores en pocos segundos”, agrega Rodríguez Roche.

“Las bibliotecas y los archivos son las instituciones de información de las cuales se esperan mayores dividendos en el aprovechamiento de los métodos y técnicas de las Humanidades Digitales. El uso de sistemas de metadatos y software específicos para el procesamiento digital, permite representar eso con mucha mayor facilidad, extraer y enlazar de manera automática la información”, explica la máster.

Otro ejemplo de las Humanidades Digitales relacionado con investigaciones históricas, arqueológicas o socioculturales es cómo a través de una foto digital se consigue el reconocimiento de patrones y de esa manera se reconstruyen perfiles personales con los cuales se llega a nuevos conocimientos. Con la herramienta tecnológica apropiada, es posible abreviar meses de búsqueda y se alcanza un resultado enriquecido, con la combinación de diferentes tipologías documentales y la contrastación de fuentes de información.

“Nos interesa la innovación social y promover una transformación social inteligente. El enfoque de las Humanidades Digitales significa incorporar y apropiarse de las tecnologías, para alcanzar otras lecturas y otros tipos de exploraciones”, concluyen.

Escenarios de formación

El equipo del proyecto académico HDCI Cuba debe renovarse sistemáticamente porque los estudiantes ingresan, maduran y se gradúan. Con cada oleada se generan nuevos horizontes en la investigación; de modo que un año después de los primeros resultados, ya están inmersos en la consecución de otros de no menos impacto.

“Ahora trabajamos en desarrollar una biblioteca digital con las revistas de la Casa Editora Abril, para que esté a la altura de los intereses de la Generación 2020”, comenta la estudiante Beatriz González de la Vega, una de las más jóvenes integrantes del proyecto.

“Los que participamos en HDCI Cuba como estudiantes hace un año ya somos egresados, pero continuamos formando parte del proyecto y nos estamos preparando para ser los nuevos tutores de las próximas tesis”, apunta Lisandra Otero, ahora profesora en adiestramiento.

Entre todos, los que ya pasaron por la Facultad de Comunicación, los que se quedaron y los que comienzan sus andanzas universitarias, organizaron el pasado mes de abril la Primera Jornada de las Humanidades Digitales en Cuba.

“Fue un día en que tomamos la Facultad por asalto y todos los espacios formales e informales sirvieron para el diálogo y el intercambio entre cientistas de la información, comunicadores sociales y periodistas en torno al mensaje #ViveLasHumanidadesDigitales”, expresó Lisandra.

La idea es realizar cada año, en fecha próxima al Día del Libro y la Lectura, una jornada temática donde se vinculen experiencias y expectativas alrededor de las Humanidades Digitales en Cuba, como espacio de convergencia para la investigación, la innovación y la socialización del conocimiento.

Concebir los mejores escenarios para formar humanistas digitales en el país y gestionar la sostenibilidad de esta propuesta, son las principales perspectivas para el prometedor proyecto académico Humanidades Digitales y Ciencias de la Información de Cuba.

 
Infografía: Ricardo Valdivia Matos y Alberto C. Toppin

Tomado de: http://www.juventudtecnica.cu/contenido/humanidades-digitales-filosofia-transparencia

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